De pueblo pesquero a barrio
Zekeriyaköy mira al agua desde la orilla asiática del Bósforo desde hace siglos. Las mansiones de madera, el embarcadero y el bazar siguen siendo la columna vertebral del barrio; los nuevos proyectos se integran en ese tejido intentando parecerse a él.
El mercado residencial se define por la oferta limitada: casi no hay parcelas nuevas en la costa, así que el valor se extiende a la colina y a las calles interiores. El perfil del comprador ha cambiado en la última década: del veraneante al residente de todo el año, y de ahí al inversor.
Este sitio cuenta Zekeriyaköy no como una lista de anuncios sino como un lugar donde se vive: dónde instalarse, dónde desayunar, qué calle recibe el sol de la mañana. Describimos los proyectos con sus ventajas y desventajas; la decisión es suya.